Para ganar buen dinero con la Informática hay que organizarse bien. Una de las primeras decisiones a tomar es ¿qué aplicaciones desarrollar?

Posibilidades hay miles y miles, y para todos los gustos: administrativas, contables, ayuda a las decisiones, sensores, monitoreos, juegos, etc. La variedad es muy grande. El campo es muy amplio.

Entonces … ¿qué es lo más conveniente, económicamente hablando?

Si lo que se busca es obtener altos ingresos hay que enfocarse en crear y mejorar solamente una aplicación. Hay que tratar que para el público que va dirigida (contadores, abogados, médicos, arquitectos, ingenieros, etc.) sea la mejor de lo mejor. Ninguna aplicación de la competencia debería otorgarle tantos beneficios a nuestro cliente para que su decisión de compra sea fácil de tomar: compara a otras aplicaciones con la nuestra y elige a la nuestra por ser mucho mejor.

Claro … es fácil decirlo, difícil hacerlo.

¿Cómo conseguimos algo así?

Primer paso. Conocer a la competencia

Competencia hay, y mucha. ¿Cómo nos destacamos? Lo primero y fundamental es conocer a la competencia. Debemos investigar cuales otras aplicaciones existen actualmente en el mercado. Si son muchas entonces centrarnos en las 10 principales, las 10 competidoras que tienen más presencia.

Una vez que sabemos los nombres de las aplicaciones que compiten con nosotros y los nombres de las empresas que las desarrollaron el siguiente paso es mirar a esas aplicaciones porque debemos conocerlas bien para poder ser mejores que ellas.

Si algún conocido nuestro está usando alguna de esas aplicaciones debemos pedirle que nos muestre como funciona. Lo ideal (aunque no siempre es posible) es realizar capturas de pantalla. Desde la primera pantalla donde nos piden el nombre del usuario y su contraseña hasta cada uno de los menús, los ABM, los informes, los gráficos, etc., todo debemos capturar y guardar en archivos gráficos. De esa manera más tarde ya en nuestra propia computadora podremos ver las veces que sea necesario cada una de esas pantallas.

Así podremos descubrir que la competencia provee varios informes que nuestra aplicación no provee, o que le facilita alguna tarea al usuario, o que pide algunos datos interesantes que no habíamos previsto, etc.

¿Y si no tenemos ningún conocido que esté usando la aplicación de la competencia?

Un viejo y conocido truco es llamar a la competencia simulando estar interesados en su aplicación para que nos hagan una demo (demostración) de su aplicación. Como normalmente esa aplicación la tendrán en una notebook (laptop) no podremos estar capturando sus pantallas, sería demasiado evidente, y no nos permitirán hacer algo así. Aquí la mejor alternativa es filmar (sin que el demostrador se entere) todo lo que nos va mostrando. Para asegurarnos de que todo se filme bien en cada pantalla le hacemos preguntas para que se demore varios segundos en mostrarla y  que nuestra cámara oculta capte todo con nitidez.

Segundo paso. Crear o mejorar nuestra aplicación

Ya conocemos a la competencia, ya sabemos qué le provee a sus clientes, ya vimos sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Ahora, con todos esos conocimientos ya sabemos lo mínimo que debe tener nuestra aplicación para intentar competir con éxito contra ellos.

Para trabajar organizadamente creamos una planilla Excel (o similar) donde detallamos todo lo que hace cada una de las aplicaciones competidoras y si la nuestra también lo hace, algo como:

CABALLO1

Captura 1. Si haces clic en la imagen la verás más grande

Para poder competir con posibilidades de éxito como mínimo nuestra aplicación debe proveer las mismas características que provee la competencia. Al marcar con un fuerte color rojo lo que nuestra aplicación no hace podremos visualizar fácilmente qué características nos está faltando agregarle.

Tercer paso. Depuración

Lo peor para nuestra economía es que sea el cliente quien descubra los errores. Es mucho más barato para nosotros descubrir nosotros mismos los errores a que sea el cliente quien nos llame enojado o preocupado porque encontró un error. Algo que el auto-empleado frecuentemente no quiere hacer (y es uno de sus grandes errores) es contratar a una persona cuya única misión en la vida sea descubrir los errores de las aplicaciones.

Es totalmente iluso pretender vender cientos o miles de aplicaciones si no están completamente depuradas y sin errores. Los clientes simplemente empezarán a llamar a lo loco y será imposible atenderlos a todos. Y el cliente insatisfecho es un cliente que se perderá más temprano o más tarde, pero se perderá.

Y una regla de oro de los negocios dice: “Es más barato conservar a un cliente que conseguir un nuevo cliente”.

Lo cual implica que jamás debemos darle motivos a un cliente para que le compre a la competencia. Jamás.

Muchos clientes prefieren una buena atención antes que ahorrarse unos pocos dólares. No hay que creer que los clientes son tontos a los cuales les podremos vender cualquier porquería una y otra vez. No. No es así. Son personas inteligentes que saben muy bien lo que les conviene y lo que no les conviene.

La filosofía para tener una empresa informática exitosa es: “error cero”. O sea, nuestras aplicaciones no deben tener un solo error. Ni uno. Nunca.

Cuarto paso. Asegurando una depuración exitosa

¿Y cómo nos aseguramos de que nuestra aplicación no tenga errores?

Contratando a una persona que se dedique exclusivamente a buscarle errores. Su misión en la empresa es importantísima. De él dependerá en gran medida la satisfacción de nuestros clientes.

El nombre que podemos darle es: “Encargado del control de calidad”.

Al encargado del control de calidad hay que premiarle cuando tiene éxito. ¿Y cuándo tiene éxito? Cuando encontró un error. Eso es un éxito para esa persona, su trabajo se justificó.

En cambio, si el encargado del control de calidad no descubrió un error, y ese error lo descubrimos nosotros o alguno de nuestros clientes, entonces esa persona fracasó.

La política del autor de este blog es premiar con 1 punto cada error encontrado y restar con 2 puntos cada error no encontrado. ¿Por qué? Porque los errores no encontrados son más graves, sobre todo si los descubre el cliente. Esos errores descubiertos por el cliente nos hacen perder tiempo y por consiguiente dinero (y en casos graves, perder al cliente). Es muy malo para nuestra economía y para nuestra reputación que sea el cliente quien descubra los errores. Le estamos pagando a alguien para que los descubra, esa es su tarea, si no hizo bien su tarea entonces se lo debe castigar. Es así de simple.

Al final del mes esos puntos se traducen en dinero. Cada punto se premia con 10 dólares (o lo que te parezca conveniente). Entonces, si nuestro encargado del control de calidad descubrió 150 errores tendrá un sobre-sueldo de 1.500 dólares.

¿Te parece mucho?

Pues no, no es mucho, si son los clientes quienes descubren esos errores se hubiera perdido más dinero.

Además, ¿de dónde sale ese dinero que se pagó al encargado del control de calidad?

Si tienes programadores trabajando para tí, entonces del sueldo de esos programadores que no hicieron bien su trabajo.

La ecuación es muy simple: si me entregas un programa que tiene errores, esos errores me costarán dinero, y como no cumpliste con tu obligación de entregarme un programa sin errores, tú debes pagar por ellos.

Entonces, aquí tendremos a dos personas con intereses totalmente contrapuestos: por un lado al programador, a quien le interesará presentar un programa sin errores para que no se le descuente dinero, y por el otro lado al encargado del control de calidad, a quien le interesa que ese programa sí tenga errores para cobrar un sobre-sueldo.

¿La consecuencia?

Que la calidad de nuestras aplicaciones siempre es muy alta.

Es un juego en el que todos ganan: los programadores porque se acostumbran a entregar trabajos bien hechos; los encargados del control de calidad porque aprenden a detectar errores y no se les escapa ni uno; nuestros clientes porque obtienen aplicaciones muy confiables, nosotros porque ganamos más dinero al poder vender en mayor cantidad y sin recibir quejas ni reclamos.

Quinto paso. La “killer application” o caballo de batalla

Es un error muy frecuente entre los principiantes aceptar desarrollar muchas aplicaciones. Le piden una aplicación contable. Acepta. Le piden una aplicación para médicos. Acepta. Le piden una aplicación para abogados. Acepta.

¿Cuál es el problema?

Que le será imposible desarrollar todas esas aplicaciones con un alto estándar de calidad. Y una aplicación que no tiene un alto estándar de calidad termina siendo una pérdida de tiempo y de dinero.

Eso puede no verse en el momento porque se reciben los billetes, pero a la larga siempre ocurre así. Si tu aplicación no tiene un alto estándar de calidad, terminarás perdiendo dinero. Aunque no te des cuenta.

Por eso lo más conveniente es enfocarse en desarrollar una sola aplicación y desarrollarla con el más alto estándar de calidad posible. De esta manera las ventas estarán aseguradas y además se conocerá muchísimo y muy bien el tema.

¿Y cómo se hace para vender masivamente una aplicación de alta calidad?

Bien, ese es un tema largo y se explicará en otro artículo.

Solamente una vez que se tiene una aplicación estrella, una aplicación “caballo de batalla”, una “killer application” hay que empezar a diversificarse y desarrollar otras aplicaciones. Pero mientras no se la tenga siempre es un error, económicamente hablando, desarrollar otras aplicaciones.

Un error muy frecuente, pero un error.

Conclusión:

Para empezar con el pie derecho una empresa informática debemos centrarnos en desarrollar una única aplicación, una aplicación que pueda ganarle a la competencia, y que además nos haga conocidos en el mercado.

Para conseguir eso debemos conocer las aplicaciones competidoras, anotar todo lo que ellas hacen, y ofrecer todo eso y algo más, para que la decisión del posible cliente sea fácil de tomar: sin dudas, nuestra aplicación es la mejor.

Pero no solamente debemos ofrecer una aplicación más completa, más linda, más intuitiva, más fácil de usar. También debemos ofrecer una aplicación que tenga cero errores.

La mejor manera de descubrir errores en nuestras aplicaciones es contratar a una persona (o más de una) cuya única misión en la vida sea descubrir esos errores. Si los descubre, ha tenido éxito y se le premia por ello. Si no los descubre, su trabajo fue un fracaso y se lo castiga por ello.

Si tenemos programadores trabajando para nosotros, el sobresueldo de la persona encargada del control de la calidad saldrá del sueldo de los programadores que no hicieron bien su trabajo. Si no tenemos programadores, tendrá que salir de nuestro propio bolsillo. En ambos casos, habrá mucho interés en presentar programas bien depurados.

Y así, podremos tener muchos clientes, y todos nuestros clientes estarán muy satisfechos con nosotros.

Artículos relacionados:

Fuentes del dinero

Aplicaciones horizontales y aplicaciones verticales

El índice del blog Firebird21

El foro del blog Firebird21